Del 68 al 86. ¿Qué nos ha pasado?

Recuerdo el colegio. Las mañanas, recogiendo a mis amigos que vivían calle arriba, camino de la escuela… No vivíamos en una sociedad globalizada, teníamos libros de texto, como los que seguimos teniendo, pero la máxima tecnología que utilizamos fue la máquina de escribir. No teníamos ni puta idea de inglés ni nos interesaba.

Recuerdo con desprecio y con aprecio a mis profesores, los crucifijos en un colegio laico y el primer rezo de la mañana de mis dos primeros años allí. Me desprecio a mi mismo por perdonar a las dos amigas que no venían con los demás a religión. Un patio pequeño, compartido por millones de personas con el fondo de las cuatro bombonas de gas nuclear, un gimnasio y un comedor desconocido.

Pero en mi memoria (no sé si la que nos traiciona o la que no), saltan a aquel teatro mis compañeros y aquel profesor, Don Francisco, todos magistralmente situados en espacio y tiempo. Profesor misógino, converso por la fuerza de la descendencia; duro en la aplicación de castigos, estricto, puntual, correcto, elegante… y sobre todo maestro en aquello que se llamaba enseñanza.

Aun no he terminado de estudiar para empezar a trabajar. Todo ha cambiado tanto, tanto, tanto… Me siento millonario, de cómo empezó todo a como vivo en la actualidad, me tocó la lotería. Tengo un ordenador portátil, accedo a internet casi en cualquier sitio, me comunico con todo el mundo con mi móvil (aunque me las vea y me las desee para pagar las facturas), no hay muchas esperanzas de empleo, pero si lo veo mal me iré al extranjero, esto se pasara.

Creo que estamos en un punto complicado de nuestra existencia y los que más fresca tenemos la memoria estamos escondiendo la cabeza porque nos sentimos ricos (aunque monetariamente no lo seamos). Es complicado plantear una dicotomía así, pero compañeros que queremos?

Renunciar, como estamos haciendo a nuestros derechos; o renunciar a nuestros consumos, ¿que nos represente lo que tenemos? o ¿lo que como seres humanos nos convidamos en convivencia?

Hemos visto impasibles la bajada de sueldo de funcionarios (somos personas formadas, con capacidad de raciocinio, la España de Larra se escribió dos siglos atrás). La bajada de la inversión pública (aunque muchos digan que está muy bien y anuncien más recortes) es dinero que no va para pagar pensiones millonarias a los funcionarios, va para los que velan por ofrecernos los servicios del bienestar y que se respeten nuestros derechos (los de todos, sin excepción). ¿Y eso que tiene de bueno? Pues que sin esa inversión no solo se van a reducir servicios y derechos, sino plantillas y empresas que velan por ellos (el Estado no puede con todo).

Ese maldito dinero, que da poder únicamente a quien lo tiene. Si no va a esas empresas (que pasan una criba que todos los españoles firmaron en la Constitución) no llega a quien hace el trabajo sucio (honroso), los trabajadores. Asegurando condiciones que en el caso de otras de empresas se dan permiso a diseñar contratos amparados en la legalidad del que tiene el dinero y crea trabajo con condiciones sucias y rastreras (Telecomunicaciones, textil, minerales, productores a la americana, mi amado campo –puta UE-y un lamentable largo etc.).

Dinero que no se puede dar a nuestras empresas que generan un empleo digno, consensuado con los trabajadores, seguro, consistente. Dinero cada vez más escaso en el colchón de los españoles y más holgado en el bolsillo de sus acreedores (las grandes “deslocalizaciones” y entidades bancarias).

Trabajadores que se ven sujetos al devenir de las entidades que manejan los flujos de inversiones, creando empleo en unos sitios y en otros no. No hay respuesta porque no hay poder, no hay dinero, solo hay consumo, propiedad (demasiada propiedad). Somos un pueblo engatusado porque nos creemos niñ@s millonari@s. Y si queréis una respuesta al Sahara, negaros a las nuevas inversiones en Marruecos y sentaros a hablar sin tener las manos atadas (las condiciones la pone el que puede no el que quiere).

Somos el antagonismo o por lo que luchaba el 68 (por lo de ser del 86). Hemos estudiado, han querido que estudiáramos, quizá para esto: ¿queremos ser ricos en consumo o lo que pedían aquellos niños en la escuela que podían comerse el mundo?

No podemos negar la existencia del poder y el no poder en todos los ámbitos de la vida. ¿Queremos poder hacer frente a esta situación?

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Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
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4 respuestas a Del 68 al 86. ¿Qué nos ha pasado?

  1. Años atrás el rico se a hecho mas rico, llenos de ilegalidades una vez tras otra y nadie a dicho nada, encima halagos hacia ellos; por el contrario la mayoría del país (clase media) la han empobrecido mas ,señores y señoritas o nos piramos a otros países a buscarnos la vida, o no tardando mucho nos comerá la mierda, Ojala me equivoque. EL ESCRITO GENIAL DE QUIEN ES?

  2. Noemi dijo:

    Me gusta pero hay algo q me desubica. Al principio parece q eres más mayor de lo que luego en realidad eres, xq das tu año de nacimiento. Es como si al principio hablase alguien más del 70, q del 86. Pero aun así…4 estrellitas…

  3. muy bonito, me gusta mucho, incluso pienso masturbarme con él, para cuando otro?

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