Bípedos.

Cada mañana, antes incluso de encenderme el primer cigarro, en ese momento en que los ojos se despegan al ritmo que las conexiones neuronales empiezan a deliberar en su sano juicio, decido que pie poner primero sobre el frío del suelo (es importante remarcar que duermo sin calcetines). La elección es rápida, pero como bien he expresado, dentro de lo que cabe, meditada.

Aquellas mañanas que coloco primero el pie derecho, utilizo el peine, la gomina, el perfume, me planto el sombrero de copa y salgo a la vida bajo un traje arrogante, déspota y ciertamente engreído. No suelo mirar a las esquinas, dicto y amanso al que dicta. En la tarde, durante la siesta, duermo bajo el influjo de que al día siguiente mis intereses hayan crecido.

También están las mañanas en las que coloco en primer lugar el pie izquierdo, para qué engañarme, la mayoría. En ellas es verdad que no utilizo mucho el peine, ni la gomina, ni me suelo perfumar, es más, detesto ponerme el sobrero de copa, pero a diferencia de la anterior situación, mi traje busca el calor fraternal, intento que mi hombro sirva de asidero para toda cabeza explotada, miro en las esquinas y reparto mi corazón, dicto y escucho al que dicta para intentar convencerle que sus palabras, quedarán fortalecidas respaldándolas por todas las palabra coherentemente presentes. Esos días no descanso a la hora de la siesta, creo que siempre hay alguien que me necesita y necesita que los intereses de todos (y digo todos) crezcan.

Parece curioso pensar que un condicionante tan simple como puede ser un pie, tenga la capacidad de articular mi vida de una forma u otra, pero también parece curioso destacar como éste juego anatómico metafóricamente expresado, me sirve para representar el cambio ideológico del hombre. Claro está que su permuta no queda condicionada por la primera extremidad que toque la cerámica, el mármol, el parqué…, sino por lo que verdaderamente muestra ser quien estipula la única ideología, el señor dinero. Pero lo más curioso es que todavía gran parte de esos hombres nos siguen intentado demostrar que su ideología es la que en teoría nos venden (y nunca mejor dicho) y no permuta por nada material. Porque miren, cuando el dinero aflora, por mucho que nos reiteren que se levantan con el pie izquierdo, y que se levantarán con el pie izquierdo, el derecho será el primero en tocar el frío del suelo todas las mañanas.

En fin.

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Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
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Una respuesta a Bípedos.

  1. ESTRELLA dijo:

    Me ha gustado mucho.

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