Apriétame el cinturón

 

Se puede concebir la vida de muchas maneras. Hay tantas que cualquier otra a la que no estamos acostumbrados la podemos ver rara. Pero, ¿qué hacemos cuando lo raro es parte del concepto de lo hablado? “No” podías decirme como habitualmente me decías. “Tú mundo es normal, tu concepción de la vida es normal, tú eres normal”. Y puede ser, pero ahora te veo ahí, delante, rodeada de flores, cubierta por los sollozos de tus amigos, tu familia, los que te querían…; esperando… no sé si otra vida o el triste y asumido destino de formar sólo parte del recuerdo de los que nunca te olvidaremos…

Fueron mis últimas palabras antes de despedirme de mi mejor amiga. Había muerto tras un breve pero intenso cáncer. Parte de mi vida se había diluido en dos semanas.

Hacía calor, era verano. La calle estaba repleta de coches. Paré en el primer bar tras dejar el cementerio. Pedí un café y un bollo. Al día siguiente tenía que trabajar, por lo que me dormiría temprano. En la televisión no había nada. Pero la gente miraba impávida consumiendo cigarros. Un grupo de ancianos jugaban a las cartas. Sonó el teléfono.

“Hola Manuel… sí… vale… adiós”

Era mi jefe. Me había citado en su despacho para el día siguiente. Lo prefería, así perdería algunas horas del degradante trabajo embalando monitores de ordenador y demás aparatujos electrónicos.

Pagué el café y marché a casa. A las nueve y media, a pleno sol, ya estaba dormido.

“Un nuevo día de verano, son las siete de la mañana”

Suelen ser las primeras palabras que escucho al despertar cada mañana. La radio me hace cautivo hasta que la puerta me dice adiós y me da la bienvenida a la calle. Un proceso que consume días, semanas, meses, estaciones, años…

“Conoces el nuevo juego…”

“Ayer le dije que se pasara por casa, no sé dónde iría luego…”

“Coges las patatas las sofríes, añades un chorrito de vino…”

“Like a rolling Stone…”

“Próxima estación Chamartín…”

No podía dejar de pensar en tu ausencia. Lo de tu muerte fue una auténtica tortura. Cómo es posible que tantas experiencias, tantos momentos, tantas promesas, se diriman en un simple hasta siempre. Necesitaba tu parte, esa parte que había dejado de ser material. No creía en lo inmaterial y la enajenación a dichas horas y con una jornada laboral por delante era un auténtico sucio. Entré en el trabajo. Fiché. Fui directamente a la oficina del jefe.

“Pase, pase” me dijo mientras acababa un café “¿cómo te encuentras?”

“Bien, recuperándome” le respondí intentando ocultar algo que expresaba simplemente con mi presencia.

“Has descansado”

“Bueno, lo que he podido… ¿qué quería?”

“¿Conoce exactamente cuál es la situación de la empresa?”

“Sí, jodida, ¿por qué? ¿Me van despedir?”

“No, en absoluto”

“¿Entonces?”

“Javier y yo hemos estado considerando el día que pediste por funeral, y lo sentimos mucho, pero no se le vamos a poder remunerar…”

“Pero, pero… si están obligados por ley”

“Ya lo sé, pero tienes que comprender que todos nos estamos ajustando el cinturón. Además, no era un familiar directo”

“No lo logro entender…”

“Tranquilo, si haces este esfuerzo cuando vengan tiempos mejores te recompensaremos”

Abandoné la sala, me senté a tomar un café. Se avecinaban tiempos jodidos. Tiempos en el que el valor de la personas cada ve era menor. Cumplí mi jornada laboral. Por la noche miré a las estrellas.

El último sábado no pude llevarte flores, tenía que apretarme más el cinturón. Mi mundo no es normal amiga. Pero lo peor, es que cada vez es el de más gente.

Anuncios

Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
Esta entrada fue publicada en textos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Apriétame el cinturón

  1. Noemi dijo:

    Demasiado triste…..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s