El consumo

El funcionamiento de la democracia liberal tiene como base de acción poderes encubiertos a los que nadie tenemos acceso. Las decisiones no las toman los maniquís de turno que representan a una corriente aleatoria de pensamiento. Esos son sólo meros artificios con la suficiente carga performativa para arrastrarnos a las urnas y hacernos creer que participamos en las acciones del estado. La democracia representativa es un timo, en lo relativo a que quienes ostentan el poder de representarla olvidan al ciudadano que la consensua, centrado todo su interés en plataformas asentadas en la eficiencia y el provecho económico. Fruto de esta coyuntura nace lo que vilmente me gusta llamar dictadura del capital.

En este sistema, en el que todos hablamos de libertades, las empresas se convierten en los verdaderos gobernantes. Sus actuaciones marcan nuestros destinos. El hecho de comprarnos un PC o un Mac puede decidir nuestras maniobras de acción o libertad el resto de un mes. No cuesta lo mismo el primero que el segundo. La segunda elección podría privarnos de muchas actuaciones necesarias debido al alto coste.

Entonces y siendo racionales, ¿qué nos puede llevar a comprar un MAC?

En este momento aparece el único discurso ideológico con capacidad de acción, la propaganda, engranaje, engrasante y motor del aparato democrático. Un discurso basado en una absurda pero eficiente campaña de márquetin y orquestado por poderes ocultos con capacidad de influencia en la opinión pública. Un discurso que actúa de juez y parte para producir el esclavo moderno que nace a mitad del siglo XX, el consumidor.

A pesar de las múltiples advertencias que nos proponen reflexionar sobre tema, el poder de la propaganda sigue manteniendo al consumidor, no al ciudadano, como defensor del sistema artificioso y totalitario donde vivimos. Es sencillamente por esto, por lo que a día de hoy, y ya bastante experimentados, se hace necesario empezar a buscar repuestas a todas las cuestiones que nos quieren hacer olvidar.

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Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
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3 respuestas a El consumo

  1. Jose dijo:

    Totalmente deacuerdo. Una sola reflexión, si somos marionetas pero los hilos ascienden mucho mas alto desde el punto de vista de quien nos manipula y manipula el sitema que tenemos (el menos malo de todos), nos exprime y exprime a los presidentes del gobierno de turno. Creo que solo nos queda la libertad cultural

  2. Tampoco, ya hablé hace mucho tiempo de eso en “un pensamiento acrítico” un día te lo cuento.

  3. Noemi dijo:

    Un apunte… el sistema que vivimos, no es el menos malo… falacia hegemónica

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