Carta abierta al sistema

Tenemos que empezar a concienciarnos que la situación no es sencilla, que atrás quedaron los momentos en que todos jugábamos a ser lo que no éramos. Qué el sistema no funciona lo apreciamos día a día en expresiones como “para ser rico hay que robar”, pero sin embargo, nos achantamos y soñamos más por el día que por la noche la hora en que llegue el momento de perpetrar dicho acto. ¿Por qué unas muertes están justificadas y otras no? ¿Por qué el rojo es el color de la prohibición en un semáforo cuando todas las libertades reales del hombre, aquellas alejadas del dinero, se consiguieron gracias a los que se dominan sustantivando este adjetivo?

Lo más irracional del sistema reside en todos aquellos que lo defienden a capa y espada y son maltratados hasta la saciedad. ¿Irracionalismo? Yo que sé, solo sé que los tengo que aguantar y que muchas veces siento unas ganas enormes de partirlos la cara.

Dios murió el día que la iglesia dejó al pueblo pensar, y ese mismo día, esta fatua institución comenzó a inventarse no sé cuantas explicaciones para justificar lo injustificable. ¿Cómo pueden decir que tienen la libertad y la felicidad si sus cimientos se asientan en perjuicios polvorientos y arcaicos? Pero claro, si fuera solo Dios. La hipocresía de la extrema derecha. ¿Qué me dicen de estas gentes? Los mismos que no salen de la puta misma, los mismos que roban, mienten y hacen el mal. Los mismos que se oponen al aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual y luego son los primeros en llevarlo a cabo. Y lo digo por sufrir a un desgraciado de estos en mi familia. O todos aquellos de izquierdas que lucen su ideología siendo todo menos de izquierdas, ¿y de estos, qué?

El mundo es extraño, muy extraño, no es lo que creemos que es. El mundo es pura basura y el hombre es parte de esa mierda. ¿Dónde están las bonitas verdades? ¿Por qué tanta hipocresía? ¿Por qué aguantar por aguantar? ¿Por qué el ser humano es tan idiota? Si Dios existiese todos tendríamos que estar resignados con esta cosa o individuo por habernos hecho tan mal. Algún espabilado me repetirá que tengo que creer en algo. Yo le responderé que sí, que creo en el hombre. Aunque a decir verdad, ya no creo si yo soy yo, si el hombre es hombre o si yo y todos somos el producto de una ecuación llamada neoliberalismo.

Anuncios

Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
Esta entrada fue publicada en crítica y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Carta abierta al sistema

  1. Noemi dijo:

    Grande, enorme, verdades sin sutilezas, que son las grandes verdades. Sencillo pero directo. El sillón del vago returns… 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s