Analítica sin jeringa

No cabe duda de la previsibilidad del resultado electoral. Es verdad que ha ofrecido ciertas sorpresas y que el votante no es tan sencillo de reconducir como se creía la derecha, a pesar de todo, la opinión pública (si nos atrevemos a utilizar el término fiel a su definición) es manejable dentro de su ideario político. A continuación intentaré resumir algunas claves de la contienda electoral que pueden pecar de superfluas, pero no por eso, deben de ser olvidadas o reducidas a la banalidad.

1. El Partido Popular no seduce, el silencio y sobre todo la caspa franquista, tan abundante en sus medios de comunicación, han obstaculizado el aumento de votos. A esto hay que sumar a Rajoy y su equipo. Pons es muy malo comunicando, recuerda al cura de pueblo, la niña de Rajoy, Cospedal, pura imagen anclada en el posmodernismo, se equivoca creyendo que el acto de hacer política se reduce a tirar la piedra y esconder la mano. Es destacable igualmente la corrupción, Valencia y Baleares son claros ejemplos.

2. El votante socialista es crítico, sí, y se ha demostrado. Si pensábamos que la ideología había muerto, el votante transmudado ha dado ejemplo de que esto no es así esparciéndose por las diferentes izquierdas. El vacío ideológico y la falta de un discurso socialdemócrata, no solo fruto de la crisis, son las claves de la debacle.  El PSOE tiene la necesidad de actuar meditando cada paso para no caer en los mismos errores. Yo recomendaría acabar con los Bonos, dejar de lado a los Guerristas y Felipistas, poniendo fin a las oligarquías de familia, y escuchar a las bases. Si se quiere mejorar, es imprescindible atender el punto de vista de la idea regenerada.

3. Izquierda Unida ha subido, claro, que no más por el candidato. En un partido en el que la visibilidad mediática es prácticamente nula, es necesario tener un cabeza de lista inteligente, de retórica cuidada, con ideas claras, sincero… Cayo Lara deja mucho que desear y, por desgracia, ha pisado, fruto de su terquedad, un programa rico en ideas y cercano a los que verdaderamente están sufriendo la crisis.

4. UPyD. Pensaba que subiría más. Me ha sorprendido con la misma intensidad que me ha alegrado el que no se haya producido dicho accenso. Cavilaba, siendo franco, que gran parte del votante, nuevo burgués o falso burgués que rehúye de la derecha, encontrase su identificación política en estas siglas.

5. Del resto de fuerzas ya hablaré en próximas publicaciones.

Anuncios

Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
Esta entrada fue publicada en opinión y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s