El montaje

El montaje audiovisual puede ser definido como la ordenación narrativa, acorde a un ritmo determinado, de los elementos objetivos del relato. El montador, tiene la función de escoger, ordenar y unir los diferentes planos a registrar según una idea y una dinámica acordada, a partir del guión, la idea del director y el aporte del propio montador.

Hay  diferentes tipos de montaje. El montaje narrativo o clásico, que cuenta los hechos de forma cronológica o saltando al pasado; al futuro; o intercalando presente, pasado y futuro. Montaje ideológico, que utiliza las emociones a través de símbolos, gestos… para potencializar el discurso. Montaje creativo, que ordena los planos sin tener en cuenta una cronología determinada, alterando el tiempo, el  ritmo, la acción y los conceptos clásicos de belleza cinematográfica. Montaje expresivo, que marca el ritmo de la acción (véase en escenas de acción & escenas dramáticas).

En una película, un spot o la televisión, utilizamos diferentes tipos de montaje atendiendo a las exigencias de la historia. Gracias al montaje el espectador se acelera, llora, siente alegría, aburrimiento o intriga. El empacho audiovisual que caracteriza nuestra era hace que algunos individuos ejecuten sus recuerdos siguiendo alguna de las técnicas del montaje. Incluso escritores desarrollan su arte atendiendo al montaje. Sintetizamos textos y los montamos como montadores. El montaje ha cambiado  nuestro día a día como la imprenta cambió muchos de nuestros comportamientos. En una escena, somos capaces, sin tener conocimientos fílmicos, de diferenciar un error de montaje como un músico diferencia un error musical.

El montaje a supuesto mucho para  el siglo XX, tanto por una vertiente positiva como negativa. Gracias al montaje, diferentes generaciones han sido culturizadas de la misma forma que desposeídas del saber. Pero ante todo, el montaje ha sido una herramienta de control, en sí, el montaje es manipulación mediática pura. No es lo mismo encadenar tres niños desesperados, destacando los detalles más emotivos, con música dramática y alargando la secuencia, que hacer con los mismos niños todos lo contrario.

El siguiente ejemplo es un montaje con vertiente negativa. Que cojones, muy negativa. Échenle un vistazo.

No he podido colgar el vídeo pinchen en enlace.

 

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Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
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