La vida

Cómo nos hacemos mayores. Cómo cambia nuestro cuerpo y nuestro entorno. A cada paso que damos, consumimos parte de lo que el ser humano hemos bautizado como vida. Un frío golpe sobre la mesa, el pulsar una tecla para escribir una letra o el simple hecho de leer cada una de las palabras de este texto, no es más que el paso del tiempo. O si lo miramos desde una perspectiva con cierta connotación pesimista, la cuenta atrás de lo que nos queda por vivir.

Qué gran invento eso de la vida. Perfectamente medida si atendemos a las frías cuantificaciones matemáticas de los segunderos, pero tan caótica y relativa si nos dejamos llevar por las emociones. Cuántas vidas se hacen eternas por no hacer nada y cuántas se esfuman en un abrir y cerrar de ojos por hacer todo.

Hay muchas marcas que dibujan las distintas etapas que atravesamos a lo largo de nuestra vida. Algunas las intentamos pasar lo antes posible  o hacemos malabares temporales para engañar a lo que somos según los códigos biológicos; los pañales, el andar, la masturbación púber, los granos. Otras las recibimos con agrado pero odiamos que lleguen, buscando en todo momento (marca sin duda) que pasen despacio; el bastón, la impotencia, los problemas de memoria.

Qué jodido tiene que ser que te cedan el sitio en un metro cuando todavía te sietes joven. Seguramente que estés cansado, pero te digas: solo por sentirme joven voy a permanecer de pie. Creo que debe ser tan jodido como cuando no te dejaban pasar a tal sitio por la edad y en el DNI que olvidabas en casa ponía que superabas los dieciocho.

La vida se pasa y nos hacemos mayores. Caminamos por el segundero sin percatarnos. Con los ojos vendados por el vivir no dejamos de creernos que somos inmortales. El problema para algunos y alivio para otros es que llegará nuestro fin. Mientras tanto seguimos marcado la página del libro, preparando la comida para el día después, quedando con tal persona para comer dentro de seis días… porque esos actos nos permiten estar vivos, manteniéndonos vacunados contra el quemar de los días.

Y la huella. ¿Qué me dicen de la huella? Siempre luchando porque la huella que dejemos se tan grande como para rellenar una entrada de la Wikipedia. Unos pintan, otros hacen máquinas imposibles, otros buscan la paz, otros la destrucción, y todos o casi todos, agarrados a las circunstancias, dejamos medianamente la huella de nuevas vidas.

La vida, que gran invento y que poco lo valoramos. Es una pena que después de todo, sea corta para quien quiere que sea larga y sea larga para quien quiere que sea corta. Y una pena, que algunos la malgasten pensando que les espera otra. Hay la vida.

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Acerca de elsillóndelvago

el sillon del vago
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