Hola a todos

Días lluviosos, calles tétricas, sombras escarchadas, esputos sobre la mesa, olor a semen, porno cibernético, depresión por el todo; frases inacabadas, faltas ortográficas, improperios desmedidos, desconocimiento del yo, y del ello y del superello; relojes inertes, temblores en las piernas, idílicos raciocinios, corazones podridos, cerebros masacrados, pulmones cancerosos; despedidas en estaciones, habitaciones ventiladas, orfandades genitales; doctorados en sexo, maestrías en despotismo, alumnos de los amores, marxistas tardíos, comunistas a su manera, anarquistas sin prejuicios; rayas de cocaína, porros de hierba, güisquis sin hielos, despedidas en los bares; polvo y polvos, vómitos sobre las mesas, masturbaciones con la virgen, sacristías con heces, biblias en la basura… y locura satírica, y locura apócrifa, y locura, simplemente locura.